De algunos platos tan populares como el gazpacho o la paella existen tantas versiones como cocineros, por eso he querido remarcar que la ensalada catalana que hoy os propongo es mi propia versión. Seguramente algún otro le añadirá algún otro embutido, u otro de más allá sustituirá el atún por anchoas. Por supuesto, en esto de las ensaladas todo vale y seguro que el resultado será genial. Por eso, os invito a que improviséis y utilicéis a vuestros familiares y/o amigos de conejillos de indias.

Para realizar esta ensalada catalana necesitáis un par de tomates en su punto de madurez justo -ni muy maduros, ni verdes-, unas hojas de lechuga -el número variará de los comensales-, olivas -yo utilicé rellenas con pimiento, pero también podéis incluir las rellenas de anchoa o las arbequinas-, una cebolla, fuet, atún y butifarra blanca.

A modo de sugerencia os propongo que tras lavar las hojas de lechuga y secarlas las colocáis en el lecho de los platos, y encima ponéis los tomates cortados en gajos, la cebolla cortada en aros finos, los trozos de atún en aceite y encima las olivas, las rodajas de butifarra blanca y de fuet.

El aliño no puede ser más sencillo: Una pizca de sal por encima, pimienta recién molida, un chorrito de vinagre y un generoso chorro de aceite de oliva virgen extra.