El pastel que hoy os propongo es otro de los clásicos de la cocina estadounidense, que en tantas ocasiones estamos visitando en las últimas semanas. Eso sí, su elemento central, la zanahoria, es una hortaliza apta para el post-estío. La zanahoria tiene una alta concentración de agua, es hipocalórica y es además antioxidante, o sea, que nos regenera después de los excesos que hayamos podido cometer en verano. Venga, algún pecadillo seguro que os habéis permitido. Yo, confieso...
En las páginas de este blog podréis encontrar otra receta diferente del pastel de zanahorias (aquí), en aquella ocasión una receta brindada por mi madre. Pero la receta que hoy incluyo viene directamente de Estados Unidos. El glaseado que lleva le da además un contraste al sabor dulzón que tiene el bizcocho con la zanahoria.
Para su elaboración necesitamos:
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150 grs de zanahorias ralladas (aproximadamente unas 6-7 zanahorias)
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4 huevos
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120 grs de harina
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150 grs de azúcar
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un sobre de levadura química tipo Royal
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1 cucharadita de bicarbonato sódico
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1 cucharada de canela en polvo
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aceite de oliva
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una tarrina de queso fresco tipo Philadelphia
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crocanti de almendras (yo utilicé el de la marca Vahiné)
En primer lugar, pelamos y rallamos las zanahorias y reservamos.
En un bol, mezclamos los huevos con el azúcar y, a continuación, añadimos la harina, la levadura, el bicarbonato, la canela, un buen chorro de aceite de oliva o de girasol. Mezclamos nuevamente y finalmente incorporamos la ralladura de zanahorias. Batimos bien con ayuda de unas barillas.
Vertimos la masa resultante en un molde de silicona o en otro previamente untado con mantequilla.
Horneamos en el horno precalentado a una temperatura de 180 ºC y dejamos cocer durante unos 20 minutos o hasta que veamos que al sacar el palillo sale seco.
Para el glaseado, mezclamos en un bol el queso tipo Philadelphia con una cucharada de azúcar y otra de canela. Cuando esté bien integrado el azúcar y la canela, partimos el pastel anterior por la mitad y recubrimos una capa. Cerramos el pastel y continuamos la misma operación por la parte de arriba. Adornamos con el crocanti de almendras. Si alguno prefiere otro fruto seco, se pueden poner trozos de nueces.




Mandarina
20 sep 2010 | 04:10 PM
¡qué rica torta! Me encantan las tortas de zanahoria, y esta parece riquísima con ese topping crocante. ¡Saludos! :o)
tapastrastapas
6 oct 2010 | 07:24 PM
Gracias Mandarina por tu puntualización técnica. Le pone uno una crema a la tarta y descubro ahora que es un topping. Jejeje. Ay, ese inglés tan oxidado que tengo.
Besos