Después de tantas recetas dulces, tocaba volver a lo salado y en concreto a la carne. El pollo es mi carne preferida y de todas sus partes, la pechuga es la que más me gusta. Como es la parte más reseca siempre busco nuevas recetas que la hagan más jugosa. En este caso, encontré esta receta de pollo con cilantro en un libro que en alguna ocasión había visitado para algún plato, El gran libro de la cocina marroquí, de Fatéma Hal.

Para su realización necesitaremos los siguientes ingredientes:

  • 2 pechugas -podéis poner muslos también-
  • 1 cebolla grande
  • 1 tomate
  • una pizca de sal
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de cilantro picado
  • unas briznas de azafrán
  • 1 cucharada de mantequilla derretida
  • medio limón

Pelamos y cortamos las cebollas en aros y el tomate en dados pequeños. Los reservamos.

 Sofreímos el pollo en una olla y agregamos la sal y el aceite de oliva. Lo doramos de manera uniforme. Cuando ya esté dorado, añadimos el cilantro, el azafrán, la mantequilla y las cebollas.

Vertimos agua hasta que quede bien cubierto y lo llevamos a ebullición con fuego vivo. Cuando hierva, bajamos el fuego, tapamos y dejamos cocer durante unos 30 minutos.

Pasada la media hora, añadimos a la olla los dados de tomate y el limón cortado en rodajas. Tapamos nuevamente y dejamos cocer a fuego lento durante otros 20 minutos.

En el momento de servir, podemos acompañar el pollo con patatas, con garbanzos, como hice yo este día, o con puré de berenjenas. Aquí os dejo la receta que ya publiqué de estas  berenjenas ahumadas al estilo indio. Viva el mestizaje.