Últimamente me he aficionado a los muffins, esas magdalenas tan típicas de la cocina norteamericana, que, parece increíble, se pueden hacer con una gran variedad de ingredientes e incluso pueden ser dulces y salados.

La fuente en este caso es un maravilloso libro que compré recientemente, Muffins, magdalenas y otros pastelitos, editado por Parragon, que contiene 100 recetas.

Los ingredientes necesarios son los siguientes:

  • 85 grs de nueces peladas
  • 4 cucharadas de mantequilla blanda
  • 100 grs azúcar
  • ralladura de medio limón
  • 70 grs de harina de fuerza
  • 2 huevos
  • 12 mitades de nueces para decorar

Para la cobertura:

  • 4 cucharadas de mantequilla blanda
  • 85 grs de azúcar glasé
  • ralladura de medio limón
  • 1 cucharadita de zumo de limón

Precalentamos el horno a 190ºC.

Machacamos las nueces con un rodillo o con una picadora, aunque no deben quedar muy desmenuzadas.

En un bol mezclamos estas nueces con la mantequilla blanda, el azúcar, la ralladura de limón, la harina y los huevos. Cuando tengamos una masa homogénea, la repartimos en los moldes de papel.

Colocamos los moldes en un molde metálico o de silicona múltiple especial para magdalenas y muffins.

Horneamos los muffins durante 15-20 minutos o hasta que hayan subido y estén dorados. Los dejamos enfriar en una rejilla metálica.

 

Para la COBERTURA, ponemos la mantequilla blanda en otro bol y removemos con un cuchara hasta que adquiera una estructura esponjosa. Tamizamos sobre ella el azúcar glasé y agregamos la ralladura de limón y el zumo de limón. Mezclamos bien.

Cuando los muffins estén fríos, se extiende por la parte superior la cobertura con ayuda de un cuchillo de los que utilizamos para untar la mantequilla en las tostadas. Encima de todos, colocamos las medias nueces.