Esta es una variación interesante del clásico strudel, esos rollitos rellenos de manzana que nos llegan de la gastronomía austríaca, y más concretamente vienesa. La combinación de la manzana con el chocolate es fantástica, y el subliminal sabor de la canela hace de este postre un plato sublime. Al menos, esa es mi modesta opinión. Luego saldrán los puristas y me machacarán, pero, como buen chocoadicto que soy, este strudel no desmerece nada al tradicional. La receta es mi versión de la propuesta homónima que hace el libro-abanico Chocolate, del que ya os hablé aquí.
Para su elaboración necesitamos:
-
125 grs de mantequilla
-
50 grs de miga de pan
-
2 manzanas Golden o Reinetas peladas y cortadas en láminas
-
una cucharada de canela
-
50 grs de azúcar
-
4 cucharadas de pasas
-
50 grs de avellanas ligeramente desmenuzadas
-
150 grs de chocolate troceado o rallado
-
6 hojas de pasta filo
-
azúcar glasé para espolvorear (opcional)
Derretimos unos 50 grs de la mantequilla en una sartén al fuego moderado y freímos las migas de pan. Las reservamos en una taza.
Añadimos el pan rallado frito a las manzanas fileteadas, la canela, el azúcar, las pasas, las avellanas y el chocolate.
Derretimos en el microondas la mantequilla restante y con ayuda de un pincel pintamos una hoja de pasta filo. Pegamos otra hoja encima y volvemos a pintar con mantequilla. Volvemos a pegar una tercera hoja de pasta filo. Ponemos en el centro de esta última hoja la mitad del relleno anterior.
Doblamos ligeramente los bordes de los lados más largos del rectángulo hacia adentro y comenzamos a enrollar el strudel desde uno de los extremos cortos del rectángulo. Al final sellamos el rollito con una pincelada de mantequilla.
Repetimos la operación para elaborar otro strudel con la otra mitad de rellenos que teníamos y las tres hojas de pasta filo restantes.
Colocamos los dos strudel en una bandeja de horno y pintamos la superficie de ambos con mantequilla.
Horneamos en el horno precalentado a 190 ºC durante unos 20-30 minutos o hasta que estén dorados.
Este es el fantástico aspecto que tiene este delicado rollo de pasta filo.




Mandarina
2 oct 2010 | 04:19 AM
wow! que buena versión! está para chuparse los dedos, y la cuchara, y el plato! jajajaja
Para mí con un cafecito. :)
tapastrastapas
12 oct 2010 | 11:04 AM
Con un cafecito o con un chocolate suizo. Sí, es verdad, eso ya serían demasiadas calorías. Jejeje.
Besos.