Imbuido todavía por mi primera participación en el Día Mundial del Pan, continuo con una nueva entrada en el blog dedicada al pan, que, al igual que la anterior, he adaptado del libro El arte de hacer pan, de Cathy Ytak, un libro ya habitual en el tapastrastapas y que no dejaré de visitar por aquello de aprovechar al máximo mis panificadoras.

Para la elaboración de estas lustrosas baguettes que parece que nos estén gritando 'Cómeme' necesitamos los siguientes ingredientes:

  • 360 ml de agua
  • 1 cucharada y media de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • 420 grs de harina de fuerza
  • 180 grs de harina integral
  • un cubo de levadura fresca tipo Levital (25 grs)
  • 2 cucharadas de sal
  • 2 cucharadas de azúcar

Colocamos los ingredientes por ese orden en la cubeta de la panificadora y ponemos en marcha el programa de levado sin cocción, que suele durar 1 hora y 30 minutos, aproximadamente, depende de la marca de la panificadora.

Cuando termine el programa, extendemos la masa en una superficie ligeramente enharinada y la trabajamos durante unos 2-3 minutos. Dividimos la masa en dos o en cuatro partes, en función de la longitud que queramos dar a nuestras baguettes.

A cada una de estas porciones le damos forma rectangular. La doblamos una vez por la mitad hacia nosotros, pegamos el borden longitudinal con ayuda de los dedos, chafamos el rulo resultante hasta obtener otro rectángulo y volvemos a repetir la operación dos o tres veces.

Finalmente, rodamos la masa para darle forma redonda y conforme rodamos con ayuda de las palmas de las manos, vamos extendiendo las manos hacia los extremos opuestos. Esto se hace para que la baguette quede más alargada.

Repetimos la operación con el resto de baguettes que hagamos.

Colocamos las baguettes sobre una bandeja y las tapamos con un paño de cocina ligeramente húmedo. Dejamos que suban durante unos 30 minutos. Es preferible que las pongamos en un lugar cálido y no a la sombra, pues así favoreceremos la acción de la levadura.

Precalentamos el horno a 220º C, hacemos unos cortes oblicuos con un cuchillo afilado, de una profundidad de medio centímetro y horneamos durante unos 20 minutos. Es muy importante que, pulvericemos agua en el interior al menos tres veces (al principio, al cabo de unos 7 minutos y al cabo de unos 15 minutos).

Cuando veamos que ya están doradas, dejamos enfriar las baguettes en una rejilla.