Aquí tenéis una nueva receta de pollo y también una nueva adaptación de una propuesta de mi gurú culinario, el inglés Jamie Oliver. Si en anteriores ocasiones habíamos hecho currys de la India, esta vez he optado por un curry made in Jamie, que lo creó inspirándose en los currys que se sirven en los restaurantes tailandeses.
En su elaboración intervienen los siguientes ingredientes:
- 3-4 pechugas (depende del tamaño)
- 1 lata de leche de coco de 400 ml
- Unos cuantos pistachos picados
Para realizar la pasta de curry verde hacen falta:
- 4 cebollas peladas y troceadas
- 1 guindilla y una cucharada de pimentón dulce
- 2 dientes de ajo
- 1 cucharada de raíz de jenjibre fresco y picado fino
- 1 cucharada de semillas de cilantro picadas
- media cucharadita de pimienta negra recién molida
- sal y pimienta negra recién molida
- la ralladura y el zumo de una lima o un limón
- una rama de albahaca fresca
- una cucharada de cilantro
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
En una picadora o un robot mezclamos y batimos todos los ingredientes del curry verde hasta formar una pasta suave. Con algo menos de la mitad de esta pasta marinamos el pollo y lo dejamos reposar durante al menos 30 minutos.
Pasado ese tiempo, freímos en una sartén los trozos de pollo y, si es necesario, en dos tandas. Finalmente ponemos en una sartén suficientemente grande todos los trozos de pollo dorados, agregamos el resto de la pasta de curry, la leche de coco y calentamos a fuego fuerte hasta que hierva.
Cuando hierva, seguimos cociendo a fuego lento durante unos 10 minutos. En el momento de servir espolvoreamos con el pistacho picado y se puede acompañar con arroz o fideos hervidos.




Mandarina
4 nov 2010 | 02:53 AM
Lovely! Como diría Jamie Oliver. :)