Estas albóndigas que he hecho en esta ocasión las he bautizado a la marroquí, pero en realidad la receta no ha salido de ningún libro de cocina marroquí o magrebí o árabe.  Muchas de las veces que he ido a Francia, fuera por vacaciones o por trabajo, procuraba traer productos que luego aquí no encontraba. Uno de estos productos eran unas salchichas rojas y picantes denominadas merguez.

El merguez (/mɛərˈɡɛz/) es una salchicha fresca y roja y picante originaria del norte de África, muy popular por las emigraciones también en Francia, Israel y el norte de Europa.Se elabora con carne de cordero, ternera o mezcla  de cordero embutida en una tripa; y se condimenta fuertemente con una amplia variedad de especias.

Pero cuál fue mi sorpresa cuando no hace mucho, en un supermercado -la verdad es que no recuerda en cuál-, en la sección de productos exóticos/internacionales descubrí un bote de mezcla de especias llamado merguez.

Una mezcla de especias específica para realizar estas deliciosas salchichas. Como las salchichas son carne picada, de ahí vino la idea de hacer unas albóndigas con esa mezcla de especias. Para aquellos que no tengan la suerte de encontrar este bote de merguez, os facilito una foto con sus ingredientes en el reverso del tarro.

Ya véis que se trata de unas especias muy corrientes. Una cucharada o dos de cada especie: pimentón dulce, cilantro, hinojo, sal, pimienta negra, menta, pimentón picante y nuez moscada, y ya tendremos el preparado para varias veces.

En un bol colocamos unos 400 grs de ternera picada -si queréis podéis mezclar 200 grs de ternera y 200 grs de cerdo picado, o mezclar también con cordero. A vuestro gusto-, y añadimos unas tres cucharadas del preparado de especias.

En una sartén, calentamos las especias a fuego lento hasta que se huela su aroma -aproximadamente unos 2-3 minutos. A continuación, agregamos cinco cucharadas de tomate natural con un chorro de aceite de oliva y sofreímos durante unos cinco minutos.

Finalmente, añadimos las albóndigas que previamente habremos dorado en otra sartén con un chorro de aceite de oliva.

Calentamos y llevamos a ebullición y dejamos hervir durante unos 5 minutos, y ya estarán listas para comer.