De Gordon Ramsay ya tendré oportunidad de hablaros cuando me refiera a su libro, que acaba de publicarse en España y que naturalmente ya tengo, pero hoy os propongo las albóndigas españolas de toda la vida pasada por el tamiz cultural del genial y malhumorado cocinero y ligeramente adaptadas por mi gusto.

Para la elaboración de estas albóndigas necesitamos:

  • 300 grs de carne picada de ternera
  • 300 grs de carne picada de cerdo
  • 1 cebolla picada finamente
  • 1 diente de ajo picado
  • 50 grs de miga de pan blanco remojada
  • 25 grs de queso manchego rallado
  • 2 cucharadas de perejil picado
  • sal y pimienta negra
  • 1 huevo batido
  • 2 cucharadas de aceite de oliva

Para la salsa de tomate los ingredientes son:

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • una cebolla pequeña picada finamente
  • 1 diente de ajo picado
  • 120 ml de vino blanco
  • unos 500 grs de tomate frito
  • 100 ml de agua
  • 2 cucharadas de azúcar (opcional)

En un bol grande mezclamos la ternera picada, la cebolla, el ajo, la miga de pan, el queso rallado y el perejil picado. Salpimentamos y añadimos el huevo batido. Mezclamos bien con las manos.

Con las manos ligeramente húmedas (con agua o con aceite) moldeamos las albóndigas, grandes o pequeños, según vuestro gusto. Si no tenemos mucha prisa, las colocamos en una bandeja, tapamos con papel film y las metemos en la nevera durante media hora.

Mientras tanto, preparamos la salsa de tomate. Calentamos la cebolla y el ajo con el aceite de oliva en una sartén a fuego medio. Cuando adquiere un ligero color, vertimos el vino y dejamos que se evapore el alcohol. A continuación, añadimos el tomate frito y el agua y, opcionalmente, el azúcar. Dejamos a fuego lento durante unos 15 minutos.

Seguidamente, doramos las albóndigas en otra sartén a fuego medio, y cuando ya estén todas bien hechas, vertimos la salsa de tomate anterior. Dejamos cocer a fuego lento durante otros 15 minutos.

En el momento de servir, colocamos las albóndigas en platos hondos con la salsa. Podemos espolvorear encima un poco de perejil picado.