Inicio hoy una miniserie de dos capítulos para repasar dos novedades editoriales calentitas, que tienen en común que han sido escritas por dos chefs de reconocimiento internacional, Gordon Ramsay y Jamie Oliver, y que en ambos libros los dos cocineros incluyen recetas fruto de su experiencia viajera.

El primer libro con el que comenzamos es El mundo en mi cocina, de Ramsay, publicado en España por Grijalbo en su colección de Ilustrados. Un libro magníficamente editado, con unas fotografías que se ciñen básicamente a los platos y al cocinero en su cocina preparándolos. Ramsay es un gran cocinero y eso no ofrece espacio a la duda. No se ganan 13 estrellas Michelin por generación espontánea, pero en el programa televisivo reality Pesadilla en la cocina, que podemos ver aquí en Antena Nova, el bueno de Gordon aparece como un gruñón y cascarrabias que no duda en humillar a pobres cocineros, jefes de sala, camareros o gerentes de restaurantes que han pedido su ayuda para reflotar el negocio. Conozco a muchos amigos que no aguantan todo el programa porque resulta muy duro ver como Ramsay vapulea al que teóricamente tiene que ayudar. Pero siempre al final de cada programa suele acabar bien después de que el regañado rectifica.

En el libro, Ramsay repasa algunos platos de sus viajes por Francia, Italia, Grecia, España, Reino Unido, Oriente Medio, China, Tailandia, India y Estados Unidos.

Con su espíritu abierto e innovador, Gordon propone un repertorio de platos internacionales exquisitos, que tanto pueden servir en el dia a día como también en una ocasión especial en la que aportarán un toque exótico.

En la introducción Ramsay nos ilustra sobre las reglas de oro que debe cumplir todo buen restaurante: comida buena a precios razonables, buen ambiente, un servicio amable e higiene.

El cocinero invita a los lectores a cocinar en sus casas los platos de estas cocinas tan lejanas y variadas, desde el ossobuco italiano a los dolmas de Oriente Medio y advierte que no encontrar un ingrediente en el supermercado no debe desanimarnos, porque visitar una tienda de comida árabe o asiática puede ser considerado como un viaje de descubrimiento en vez de un inconveniente. Y termina con una sentencia: la mejor manera de conocer los ingredientes raros es cocinándolos.

De todas las recetas incluidas en el libro os propongo este Kulfi de canela, de la cocina de la India.