Si algún italiano lee esta entrada seguramente me maldecirá, porque de todos es sabido que el risotto se elabora con arroz arborio o canaroli, arroces de grano redondo, muy porosos y con gran concentración de almidón, de ahí que cuando se cocina tienda a estar un poco pastoso, que es la textura típica del risotto.

Sin embargo, leyendo un libro de Jamie Oliver he pensado que podría adaptar su receta de risotto básico al arroz basmati y el resultado ha sido bueno.

Para esta receta necesitamos:

  • 1 litro de caldo de pollo
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 2 cebollas pequeñas picadas finas
  • medio apio picado fino
  • sal Maldon y pimienta negra recién molida
  • 2 dientes de ajo picados finos
  • 400 grs de arroz basmati
  • unos 100 ml de vermut blanco o vino blanco
  • unos 80 grs de mantequilla
  • unos 80 grs de queso parmesano recién rallado

Por un lado, calentamos el caldo en un cazo.

En una sartén antiadherente sofreímos durante unos minutos el apio y las cebollas con el aceite de oliva, y a continuación agregamos el ajo picado y cuando todo esté bien rehogado y dorado, añadimos el arroz y subimos la intensidad del fogón. Vamos removiendo el arroz poco a poco.

Al cabo de unos 3-5 minutos, añadimos el vermut o vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol. Entonces, tiramos en la sartén un cucharón de caldo y una pizca de sal y bajamos al mínimo el fogón. Esta operación es muy importante, advierte Jamie, porque de lo contrario el arroz se haría por fuera pero quedaría crudo por dentro.

Durante unos 15 minutos vamos añadiendo cucharones de caldo, dejamos que el arroz lo vaya absorbiendo y volvemos a agregar otro cucharón. Al acabar ese tiempo, probamos el arroz y si aún está crudo, seguimos añadiendo caldo o agua caliente hasta que esté en su punto.

Retiramos finalmente la sartén del fuego y tiramos adentro la mantequilla y una buena parte del parmesano rallado. Removemos suavemente y lo servimos.

En el momento de servirlo en el plato tiramos por encima parmesano rallado.