Hoy os propongo una nueva receta de pollo. Ay! bendito pollo, esa carne tan sufrida y con tan poca grasa. Por las fotos que veréis más abajo, parecería que nos enfrentamos a un plato chino de pollo, pero puedo aseguraros que es un plato bien español. Por si hay alguna duda, la fuente es en este caso un libro de tapas españolas.

Los ingredientes para unas seis u ocho personas son los siguientes:

  • 3 pechugas de pollo
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cebolla mediana picada (o 2 cucharadas de cebolla frita tipo Ikea)
  • 6 dientes de ajo picados
  • la ralladura de un limón y el zumo de dos
  • sal y pimienta

Cortamos el pollo en tiras y las reservamos.

Calentamos el aceite de oliva en una sartén y freímos la cebolla durante unos minutos hasta que esté tierna. Añadimos el ajo picado y lo freímos un minuto más.

Agregamos las tiras de pollo, las mezclamos bien con el ajo y la cebolla y las dejamos a fuego lento durante unos 10 minutos. Removemos de vez en cuando para que se dore de manera uniforme. Salpimentamos.

Añadimos entonces la ralladura y el zumo de limón y dejamos que hierva un poco.

En el momento de emplatar se puede adornar este pollo con unas tiras de corteza de limón y un poco de perejil. A vuestro gusto.

Cómo habéis podido comprobar por la foto, he realizado este plato en una sartén de cerámica. Han sido nuestra última incorporación en la cocina y estamos encantados con ellas. No se pegan los alimentos que cocinamos en ellas y no tienen los riesgos para la salud que tienen las sartenes convencionales de teflón, sobre todo, cuando se ralla el teflón. La única precaución que hay que tener es no golpearlas en su interior para que no se rompa la cerámica. Totalmente recomendadas. Encontraréis varias marcas en el mercado.