Aquí tenéis un nuevo libro de esa editorial maravillosa que es Parragon. Su catálogo de libros posibles sobre gastronomía es inagotable; y lo mejor de todo es el precio pues no suelen superar los 10 euros. En este caso, es un nuevo libro de uno de los temas preferidos de este blog, las tapas.
Como aperitivo con una copa de buen vino, o como comida completa, las tapas son de los platos más sociales y apetitosos, señala en la contraportada. Este libro presenta propuestas tradicionales y modernas que permiten servir tantas combinaciones distintas como se deseen. Todas las recetas son fáciles de seguir y se elaboran con ingredientes frescos, y preparándolas paso a paso. Este es uno de los grandes aciertos del libro, pues incluye fotografías de ese paso a paso, con lo cual el neófito puede seguir bien el proceso hasta acabar el plato.
Interesante es la introducción del libro, donde el anónimo autor evoca el origen de las tapas, que sítua en tiempos de Alfonso X el Sabio, rey de Castilla, en el siglo XIII. Al parecer, aquejado de una enfermedad, el rey debía tomar entre comidas pequeños bocados acompañados de vino. Tras su recuperación, dispuso que no se sirviera vino en los mesones sin acompañarlo de algo sólido.
Otro posible origen, seguramente menos mitológico que el anterior, sitúa el origen en Andalucía, donde era costumbre servir una copa de vino con un platito de cualquier tipo de comida. Esa tapa, en sentido literal, tenía una utilidad muy clara: impedir que las moscas o el polvo entraran en el vaso de vino.
De las numerosas recetas que incluye la obra os he querido destacar una de las clásicas tapas, los huevos flamencos. El blog El Comensal ofrece un breve apunte histórico sobre el origen de esta tapa.
La primera noticia que hemos encontrado de los Huevos a la Flamenca procede del gastrónomo andaluz Dionisio Pérez de Ayala (Grazalema 1872-1935) erudito clásico del Siglo XIX y con amplios conocimientos sobre cocina y gastronomía. Dionisio, amén de dar una receta de los mismos en su libro Guía del Buen Comer Español editado en 1929, añade los detalles de cómo ha de adornarse el plato a la hora de presentarlo: "Se sirven adornando la fuente alrededor con triángulos regulares de jamón magro frito, chorizo frito y pimiento morrón y a continuación el chorizo, y así sucesivamente hasta que quede guarnecido todo el borde del plato. Sírvanse siempre recién hechos."
Otro gran escritor español y afamado gastrónomo, Camilo José Cela, apasionado de los libros de viajes reproduce en su libro "Primer viaje andaluz" una vieja receta de estos huevos. He aquí el comienzo: "En el plato de barro se rehoga, con manteca de cerdo gruñidor, la cebolla y el jamón –jabugueño o treveleño, que tanto monta- cortado como Dios manda: a la andaluza, en gruesos dados y jamás en lonchas, ni aún hechas con cuchillo, que capan el gusto y le derraman el campesino y saludable olor".
En cualquier caso sobra decir que en Sevilla se sirven los huevos a la flamenca desde hace más de un siglo y que allí donde se anuncian suele ser un establecimiento con mucho apego a la tradición sevillana de las tapas.




lasrecetasdeteresa
24 ene 2011 | 11:44 AM
Si que tiene buena pinta el libro. Tomare nota Besitos
tapastrastapas
15 feb 2011 | 10:59 PM
Teresa, se ha convertido ya en un libro de cabecera. Próximamente publicaré nuevas recetas que he extraido de este librito. Lo bueno es que a pesar de ser un buen libro de cocina, muy ilustrado, su precio es bastante asequible.
Besos y que lo disfrutes