De las numerosas recetas pendientes de publicar que tengo, ésta ya clamaba el cielo, no sólo porque hace ya un tiempo que hice esta barbacoa, sino porque además es una barbacoa-tipo que repite a la que vienen amigos al campo. Allí, con mi barbacoa redonda y las especias de mi huerto, todo es más sencillo. Aunque esta barbacoa ya hace tiempo que se hizo y el verano sea un tiempo más agradable para cocinar al aire libre, los actuales fríos también invitan a hacer algo de fuego y mantenerte cerca del calor de las brasas.

Para realizar esta receta he adaptado la versión que ofrece Jamie Oliver en su libro En casa de Jamie Oliver, del que ya os hablé aquí. Los ingredientes necesarios son:

  • 1 pierna de cordero de unos 3 kg con cortes de una profundidad de medio centímetro
  • un costillar de cerdo de unos 2 kg

Para la marinada utilizamos:

  • 1 cucharada de semillas de comino
  • 2 cucharadas de hinojo
  • 5 clavos de especia
  • sal y pimienta negra recién molida
  • 1 cucharada de tomillo molido o una ramita fresca
  • 1 ramita de romero
  • la cáscara y el zumo de una naranja
  • 1 cabeza de ajos, sueltos y pelados
  • 4 cucharaditas de pimentón dulce
  • 6 cucharadas de vinagre balsámico
  • 150 grs de kétchup de tomate ecológico
  • 8 cucharadas de aceite de oliva
  • 10 hojas de laurel

Precalentamos el horno a 180ºC.

Para hacer la marinada, molemos en un mortero las semillas de comino, de hinojo y los clavos, con un poco de sal y pimienta. Picamos muy finos las hojas de tomillo y de romero, la cáscara de naranja y el ajo. Ponemos todo en una bandeja de horno con las especias molidas y añadimos el resto de ingredientes de la marinada.

Envolvemos el costillar de cerdo y la pierna de cordero con la marinada. No tengáis miedo de pringaros las manos. Es importante que la marinada penetre en los cortes que hemos hecho a la carne.

Tapamos las bandejas con papel de aluminio y las metemos en el horno caliente. Las mantenemos en el horno durante 1 hora y media, aproximadamente. En mi caso, como la barbacoa estaba prevista en el campo el sábado, preferí hacer esta precocción en el horno la noche anterior.

Ponemos en marcha la barbacoa a fuego medio y colocamos sobre la parrilla la carne marinada y prehorneada. La doramos primero por un lado y luego le damos la vuelta con cuidado para que el costillar no se rompa. De vez en cuando pintamos la carne con ayuda de una rama de romero como si fuera un pincel y la vamos untando con los jugos que hayan quedado en las bandejas del horno.

Cuando la carne ya esté hecha, la colocamos en fuentes de servicio y la dejamos reposar. Podemos reducir sobre las brasas los jugos de las bandejas anteriores y los vertimos sobre la carne.

Como véis en la foto anterior, además del cordero y el costillar de cerdo, también incluí pechugas de pollo, la carne perfecta para los más pequeños en una barbacoa familiar y amical como ésta.

Como complemento a esta explicación, aquí os dejo el vídeo de Jamie en el que realiza esta marinada de barbacoa.