Buscando nuevas recetas de pan para hacer con la panificadora, encontré esta receta de pan italiano que encontré en un libro que compré relativamente hace poco, Panes del mundo, de Paul Gayler, una pequeña delicia con recetas de panes de todo el mundo. Se trata de un pan de tradición rural en la Toscana, que normalmente se hace sin sal para compensar el exceso de algunos de los productos de la zona, como el salami, el jamón o los quesos, que suelen acompañar al pan.

Los ingredientes necesarios para este pan son:

  • 275 ml de agua
  • 500 grs de harina de fuerza
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 25 grs de levadura fresca tipo Levital
  • una pizca de azúcar

Introducimos los ingredientes en la cubeta y ponemos en marcha el programa de amasado de la panificadora, aproximadamente 1 horas 25 minutos. Aunque la receta original no lo tenía, yo sustituí una parte de la harina por masa fermentada.

Volcamos la masa en un cuenco y lo tapamos con papel film. Lo dejamos reposar en un lugar cálido durante una hora o una hora y media. Amasamos ligeramente para quitar el gas a la masa, le damos forma de cilindro y lo colocamos sobre una placa de horno. Tapamos con un paño y la dejamos reposar 45 minutos más. Con esta cantidad se puede hacer una barra grande o dos pequeñas. Si son pequeñas se denominan panini o panecillos.

Precalentamos el horno a 200º C.  Espolvoreamos el pan generosamente con harina y horneamos durante unos 30-35 minutos. Dejamos enfriar sobre una rejilla y ya estarán listos para acoger en su seno alguna delicia de la rica chacina italiana.