Al margen de los panes tipo barra, que suelen ser muy útiles, sobre todo, si necesitas hacer bocadillos para el colegio, un pan que da muy buenos resultados es este pan de mie, favorito de mi maestra Eva, de cuyo blog (Ma petite boulangerie) he extraído esta receta, que es originaria del gran maestro panadero Richard Bertinet. Se trata de la madre de todos los panes de molde, pero luego tiene una textura y un color ideales para untar con medio tomate y regar generosamente con aceite de oliva virgen extra. El acompañamiento, sea jamón ibérico, cualquier embutido de alta calidad o lo que se tercie lo dejo a vuestro antojo y/o deseo. Que luego no me echéis a mí las culpas de los fracasos en la operación bikini.

Los ingredientes, como en todo pan, no pueden ser más básicos y sencillos de encontrar:

  • 300 ml de agua
  • 50 ml de leche
  • 1 cucharadita de sal
  • 10 grs de mantequilla
  • 500 grs de harina de fuerza
  • 25 grs de levadura fresca tipo Levital

Colocamos todos los ingredientes en la cubeta de la panificadora y conectamos el programa de amasado/levado, que dura aproximadamente 1 hora y 25 minutos. Cuando acaba el programa, dejamos reposar la masa durante media hora.

Extraemos la masa resultante y la extendemos en una superficie ligeramente enharinada. Le damos forma de cilindro.

Ponemos la masa cilíndrica dentro de un molde tipo plun cake. Yo utilicé el molde alargado de una panificadora vieja que tengo. Lo tapamos y dejamos que leve durante una hora más.

Horneamos a 210º C en un horno precalentado, durante unos 35-40 minutos. Sacamos el molde y dejamos enfriar 5 minutos. Extraemos el pan y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.