Dejando el debate religioso aparte, las monjas clarisas tienen una reputada
fama de ser unas excelentes reposteras. Y esa fama se extiende también a un cenobio de creación relativamente reciente, el Monasterio del Sagrado Corazón de la villa salmantina de Cantalapiedra, fundado en 1920 por sor Amparo.
Es de allí de donde procede esta sencilla de receta del pastel de nueces, para el que necesitamos los siguientes ingredientes:
- 350 grs de mantequilla
- 350 grs de azúcar
- 350 grs de harina
- 120 grs de nueces molidas
- 1 vasito de leche (aproximadamente unos 230 ml)
- 7 huevos
- un chorro generoso de coñac u otro licor (yo utilicé cointreau)
- 1 sobre de levadura química tipo Royal
Batimos la mantequilla hasta que se ablande y le añadimos el azúcar y continuamos batiendo. Podemos ayudarnos de una varillas eléctricas.
Cuando la mezcla esté cremosa, agregamos la leche, batimos y añadimos las nueces molidas, la harina mezclada con la levadura y tamizada y las yemas de los siete huevos con el licor.
Finalmente se incorporan las claras montadas a punto de nieve. Las mezclamos con cuidado para que no pierdan cuerpo.
Vertimos la mezcla resultante en un molde untado previamente con mantequilla. Puede ser un molde rectangular o redondo, a vuestro gusto y horneamos a 180º C durante unos 35-45 minutos o hasta que veamos que al hundir un palillo en el centro sale limpio. El tiempo, como suele suceder, es aleatorio, pues dependerá del horno que tengamos y de si lo utilizamos con aire, con turbo, etc.
En el momento de servir, se puede espolvorear un poco de azúcar glas por encima.
Como véis, casi no tuve tiempo de hacer las fotos, el pastel tuvo mucho éxito en mi familia.
Las fotos del monasterio proceden de la página web La buena villa de Cantalapiedra y la receta del libro Repostería Monacal.




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