Sigo con las propuestas para aquellos que queréis aprovechar al máximo vuestra panificadora y no sabéis cómo. Aquí tenéis una receta muy muy sencilla y relativamente muy rápida. No son unos panes que necesiten unos levados excesivamente largos, y de una vez váis a tener pan para una buena parte de la semana si los hacéis el fin de semana.

Para su elaboración necesitamos los siguientes ingredientes:

  • 320 ml de agua
  • 1 huevo batido
  • 20 grs de mantequilla cortada a trozos pequeños
  • 1 cucharada y media de sal
  • 1 cucharada y media de azúcar moreno
  • 600 grs de harina de fuerza
  • 1 sobre de levadura de panadería (unos 15 grs)

Colocamos por el mismo orden todos los ingredientes en la cubeta de la panificadora y activamos el programa de amasado/levado, que dura aproximadamente 1 hora y 25 minutos. Cuando finalice el programa, extraemos la masa y la dividimos en porciones de unos 100 grs aproximadamente.

Les damos forma redonda y los colocamos sobre papel de horno en una bandeja que pueda calentarse en el horno. Tapamos con un paño y dejamos leudar durante una hora en un lugar cálido.

Precalentamos el horno a 210º C; hacemos unos cortes en los panecillos con ayuda de un cuchillo o con una tijera; y horneamos durante unos 20-25 minutos con calor turbo arriba y abajo. En mi caso también pulvericé con agua antes de empezar la cocción para que hubiera humedad dentro.

Si lo deseamos antes de meter en el horno, pincelamos con agua y pegamos encima nueces o algún tipo de semillas -en este caso eran de calabaza-.

Debo decir que ésta era una receta que tenía pendiente de mi maestra Eva, de Ma petite boulangerie, quien a su vez la había leído en el blog de Cerise.