Esta es una ensalada típicamente de verano, con la que váis a descubrir una nueva posibilidad para los garbanzos, una legumbre asociada habitualmente a platos de digestión pesada, pero que como veréis en esta ocasión es refrescante y además ligero.

Los ingredientes no pueden ser más asequibles y fáciles de encontrar:

  • medio kilo de garbanzos cocidos
  • 2 latas de atún en aceite -yo hice el esfuerzo de comprarlo ecológico-
  • 1 pimiento verde
  • un puñado de olivas
  • sal
  • aceite de oliva virgen extra

Colocamos los garbanzos cocidos y el atún con su propio aceite en un cuenco.

Cortamos el pimiento en trozos muy pequeños. Descartamos las partes blancas y las semillas del pimiento y las tiramos al cuenco junto con las olivas.

Agregamos la sal y una cantidad generosa de aceite de oliva virgen extra y removemos bien.

Opcionalmente podéis añadir un chorrito de vinagre de módena.