Sant Jordi es la fiesta nacionalde Cataluña por excelencia, una jornada en la que los ciudadanos regalan libros y rosas a sus personas más queridas. No creo que haya en el mundo una fiesta con más simbolismo que ésta y no lo digo yo como barcelonés, sino que lo reconocen escritores de todo el mundo que no faltan a esta cita en la que ponen cara y ojos a sus lectores, que van como locos a la búsqueda del autógrafo de sus escritores favoritos. La gente toma literalmente la calle.

Desde hace un tiempo, el Gremio de Panaderos creó el llamado pa de Sant Jordi, un pan que reproduce las barras de la bandera catalana, la senyera.

A partir de la receta que proponía Eva, de Ma petite boulangerie, he confeccionado este pan, en el que, por la disponibilidad que tenía donde estaba, he sustituido la tradicional sobrasada, que tiñe la masa de color rojo, por un chorizo asturiano. Por esta razón, no se percibe demasiado bien el color rojo.

Los ingredientes de este pan dedicado al santo matadragones son los siguientes:

  • 200 ml de agua
  • 5 grs de sal
  • 400 grs de harina de fuerza
  • 10 grs de levadura fresca o 5 grs de levadura seca
  • 100 grs de queso manchego
  • una pizca de cúrcuma
  • 50 grs de nueces peladas
  • 80 grs de chorizo, o sobrasada, si queréis
  • una pizca de pimentón dulce

Colocamos el agua, la sal, la harina y la levadura en la cubeta de la panificadora y ponemos en marcha el programa de amasado/levado durante unos 20 minutos. Apagamos la panificadora y dividimos la masa resultante en dos partes, una de ellas ligeramente más grande que la otra.

A la parte más grande le añadimos  el queso rallado y las nueces desmenuzadas y las mezclamos bien; y la parte más pequeña la mezclamos bien con el chorizo y el pimentón dulce.

Dejamos reposar ambas masas durante 30 minutos.

Dividimos la masa más blanquecina en 5 partes y las convertimos en un churro, como si fuera plastilina. Y hacemos lo mismo con la masa roja, que convertiremos en 4 churros.

Juntamos los churros comenzando por un churro blanco, luego uno rojo, y así sucesivamente hasta acabar con otro blanco. De esta forma conseguiremos un pan con los colores de la bandera. Tapamos con un paño y dejamos leudar durante una hora y media más.

Horneamos en horno precalentado a 190º C durante unos 20-30 minutos.