Ante todo disculpad por publicar esta entrada demasiado tarde, pero me parece que como pastel puede ser ingerido cualquier día. La mona de Pascua es una tradición muy arraigada en Cataluña, según la cual los padrinos regalan este delicioso pastel a sus ahijados en este día tan señalado, al final de la Semana Santa. En las zonas rurales, esta tradición aún va más lejos y se convierte en una comida familiar campestre, en la montaña o junto a un río o un lago.
En esta ocasión, propicié el interés en mi hija pequeña para hacer juntos esta mona, que no es más que un brownie pero con forma redonda, sobre el cual plantamos esta figura de Dora la Exploradora, una de las favoritas de mi hija, aunque sean unos dibujos para más pequeños, que había adquirido en mi panadería/pastelería habitual.
Para la confección de este pastel, inspirado en la receta que incluye Amanda Laporte en su último libro, Los dulces de Amanda, se necesitan los siguientes ingredientes:
- 175 grs de chocolate negro fondant (al 70%)
- 120 grs de mantequilla
- 2 huevos
- 150 grs de azúcar
- una pizca de sal
- 120 grs de harina de pastelería
- 150 grs de nueces enteras peladas
En un bol de cristal colocamos la mantequilla y el chocolate y lo derretimos al baño maría o en el microondas durante dos minutos. Removemos bien hasta que quede homogenea la pasta.
En otro recipiente batimos los huevos, el azúcar y la sal con ayuda de unas varillas eléctricas y a continuación agregamos la mezcla de chocolate y mantequilla. Por último, agregamos la harina tamizada y las nueces enteras y mezclamos bien.
Vertimos la mezcla resultante en un molde redondo previamente engrasado con mantequilla o forrado con papel de horno. Nivelamos la superficie con una espátula o un cuchillo largo.
Horneamos en horno precalentado a 180º C durante unos 25 minutos. Dejamos enfriar sobre una rejilla y en el momento de servir colocamos encima la figura.
Si queréis obtener un aspecto más bonito en el corte, cuando hagáis las porciones utilizar un cuchillo bien afilado e incluso se verá el corte de las nueces, como se puede apreciar en la fotografía de abajo.
Como se puede ver, ya quedaban pocos trozos. Parece que por allí, más que Dora y su inseparable amigo Botas, había pasado Swiper el zorro. Joooolíiiin!




Escribe un comentario