Chocoladictos no cejaré en mi empeño y no me cansaré de insistir con propuestas elaboradas con chocolate hasta derribaros. Y con ese empeño me he ido a buscar recetas al Nuevo Mundo, en concreto a Norteamérica. De uno de sus 50 estados, Colorado, llega este Denver Chocolate Pudding Cake, literalmente, un pastel de pudding de chocolate.
Los ingredientes que necesitamos para este pastel son los siguientes:
- 60 grs de chocolate de cobertura al 70% de cacao
- 125 grs de mantequilla sin sal
- 205 grs de azúcar
- 125 grs de harina de repostería cernida
- media cucharada de levadura química tipo Royal
- media cucharadita de sal
- 125 ml de leche
- 2 cucharaditas de esencia de de vainilla
- 30 grs de azúcar moreno
- 3 cucharadas colmadas de cacao
- 375 ml de agua hirviendo.
La receta es una adaptación propia de la incluida en el libro Chocolate, de Williams-Sonoma, de Lora Brody, una de mis adquisiciones en el último viaje a la Gran Manzana.
Precalentamos el horno a 180º C y untamos con mantequilla un recipiente metálico o de cristal cuadrado o rectangular. Si utilizamos un recipiente de silicona no será necesario.
En un recipiente de cristal colocamos el chocolate y lo calentamos en el microondas durante un minuto o al baño maría. Removemos hasta que quede uniforme y lo reservamos unos minutos.
Con ayuda de unas varillas eléctricas batimos la mantequilla a temperatura ambiente con la mitad del azúcar blanco hasta que quede suave y de un color blanquecino.
Tamizamos la harina junto con la levadura y la sal y la añadimos a la mezcla de la mantequilla y el azúcar. Mezclamos y agregamos la leche. Seguimos removiendo con las varillas.
Vertimos el chocolate derretido y la mitad de la vainilla sobre la mezcla y mezclamos con ayuda de una espátula realizando movimientos envolventes hasta que quede bien integrado.
Incorporamos toda esta masa al molde que teníamos previamente engrasado.
En otro recipiente combinamos el azúcar moreno con el cacao y los espolvoreamos sobre el molde anterior y a continuación vertimos lentamente el agua hirviendo, a la que habremos añadido la otra mitad de la vainilla, por toda la superficie. No tengáis miedo si ahora queda muy líquida la superficie. El calor del horno hará que quede la superficie sólida después.
Cocemos el pastel en el horno durante unos 50 minutos o una hora, o hasta que veamos que la superficie está sólida.
El glaseado que véis encima del pastel es la misma salsa que os quedará en el molde cuando saquéis el pastel del horno. Es un pastel que no queda totalmente duro, al estilo de algunos brownies o de los coulants.




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