El pollo y la cocina de gusto asiático, en este caso indio, son dos de los preferidos en mi casa y por eso siempre busco nuevas propuestas para cambiar la manera de cocinarlos. Anteriormente, había publicado en el blog otras dos recetas de pollo tikka que podéis encontrar aquí y aquí. En este caso, fue un libro muy práctico, Recetas básicas. 80 recetas ilustradas paso a paso (Grijalbo), el que me ha proporcionado una nueva solución, barata y rápida de hacer.

Para su elaboración son necesarios:

  • 500 grs de pollo (dos pechugas deshuesadas)
  • 2 yogures
  • 1 trozo de jenjibre del tamaño de una nuez
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 2 cucharaditas de garam masala
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de zumo  de limón
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal
  • medio limón (opcional)
  • cilantro o perejil picado (opcional)

Con ayuda de un prensador de ajos rallamos el ajo. Pelamos el jenjibre y lo picamos muy fino. Mezclamos en un bol el yogur, jenjibre, pimentón, garam masala, el zumo de limón, una cucharada de aceite de oliva virgen extra y un pizca de sal.

Cortamos el pollo en dados y los mezclamos con el adobo anterior y los dejamos reposar tapada con papel film al menos una hora en la nevera. Si hacemos esta operación la noche anterior, la carne estará más jugosa.

Calentamos el gratinador del horno o preparamos una plancha o una barbacoa. Ensartamos los trozos de carne en los pinchos y los colocamos bajo el gratinador, sobre la plancha o la barbacoa. Será suficiente con unos 10 minutos por cada lado o hasta que veamos que la carne está hecha y dorada.

Opcionalmente, podemos adornarlo en el momento de emplatar con unas rodajas de limón y el cilantro o el perejil picado.