Aquí tenéis una nueva receta de pollo, mi carne favorita por encima de todas. En esta ocasión utilizaremos una cazuela honda para que la salsa se reduzca. La receta está pensada para utilizar dos pollos pequeños troceados o uno grande, con un peso aproximado de un kilo. La receta es una adaptación de una similar incluida en el libro 101 sabrosos platos únicos, de Jeni Wright, publicada en España por Grijalbo
Los ingredientes son los que siguen:
- 100 ml de aceite de oliva
- 2 pollos pequeños con piel o dos pechugas y dos muslos de uno grande
- 6 dientes de ajo pelados y enteros
- 1 cucharada de tomillo fresco troceado fino
- 3 hojas de laurel
- 200 ml de vino tinto
- 12 olivas verdes
- 150 ml de agua caliente
- sal y pimienta
En primer lugar, calentamos el aceite en una cazuela honda. Yo he utilizado una cazuela de hierro, pero podéis usar una cazuela típica de barro.
Cuando el aceite esté caliente, doramos el pollo durante unos 5 minutos por cada lado a fuego vivo.
Añadimos el ajo, el tomillo y el laurel, y a continuación vertimos el vino tinto. Cuando comience a hervir bajamos el fuego y dejamos cocer durante unos 20 minutos con la cazuela tapada.
Añadimos el agua caliente y dejamos cocer diez minutos más. Antes de llegar a los últimos cinco minutos, agregar las olivas y salpimentar.
En el momento de servir, se puede acompañar el pollo, como yo hice, con patatas al horno con alioli, o con puré de patatas o una ensalada verde, como proponía Jeni Wright.




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