Aunque no he tenido demasiado tiempo últimamente por unas muelas que me han dado la murga, pero no quería dejar de participar en este concurso, el del primer aniversario de Whole Kitchen, una página/revista y no sé qué más maravillosa, de la que he aprendido muchas cosas, de manera especial del blog de Trotamundos. Para este concurso presento uno de mis pasteles favoritos, este bizcocho de chocolate esponjoso, que como no podía ser de otro modo, es primo hermano de los brownies.

Para su realización necesitáis los siguientes ingredientes:

  • 200 grs de chocolate fondant al 70% de cacao
  • 200 grs de mantequilla
  • 150 grs de azúcar
  • 5 huevos
  • 1 cucharada de harina

En primer lugar derretimos la mantequilla con el chocolate. Podemos hacerlo al baño maría o en el microondas durante 1 minuto. Vigilad que no se os queme el chocolate y a ser posible que no se derrita del todo la mantequilla. Lo removéis bien con una cuchara.

Agregamos a continuación el azúcar y mezclamos.

Batimos las claras de los 5 huevos a punto de nieve y reservamos.

Añadimos a la mezcla del chocolate las yemas de huevo y seguimos mezclando con ayuda de unas varillas.

Incorporamos a esta mezcla la harina tamizada y mezclamos.

Finalmente, mezclamos todo con las claras montadas, pero con movimientos envolventes con ayuda de una espátula hasta que esté mezclado de manera homogénea.

Forramos un molde rectangular con papel especial de horno y vertimos la masa resultante del pastel.

Cocemos el bizcocho de chocolate en el horno precalentado a 180º C con turbo de aire accionado durante 20-25 minutos o hasta que al pinchar en el centro con un palillo salga ligeramente húmedo, pero no seco ni pegajoso.

Los más golosos, pueden acompañar el bizcocho cortado en trozos rectangulares de unos 5 centímetros de largo con un poco de nata montada.