Para acabar el mes y el verano -por desgracia-, una nueva tapa de la citada cena con Ramón y Pepita, unos paquetitos de hojaldre rellenos con morcilla y membrillo.

Se trata de una versión mejorada de unos montaditos que combinaban estos dos sabores y que publiqué hace un tiempo aquí. Como en todas los entrantes, son elaboraciones sencillas que generalmente no nos llevarán mucho tiempo en la cocina.

Lo único que necesitamos para elaborar estos hojaldres es:

  • Pasta de hojaldre ya preparada, que encontraréis en supermercados
  • una o dos morcillas de cebolla y piñones
  • membrillo
  • miel

Cortamos la pasta de hojaldre en rectángulos y en el interior colocamos filetes de membrillo y trozos de unos 5 centímetros de morcilla. Aunque podría ser de cualquier clase, es importante que sea morcilla con piñones, ya que le dará un contrapunto al gusto final y una textura nueva.

Cerramos los paquetitos y con los restos de pasta podemos hacer una decoración exterior. Eso lo dejo a vuestro gusto.

Colocamos los hojaldres rellenos en una bandeja y calentamos en el horno a 170º C durante unos 10 minutos.

En el momento de servir, rocíamos un poco de miel por encima de los paquetitos de hojaldre.