Desde que descubrí la stevia hace ahora un año, no ha parado de fascinarme, y cuanto más se de lo que representa y de los intereses de grandes multinacionales que están detrás para evitar su comercialización no puedo parar de pensar en lo injusto que puede llegar a ser el mundo.

La stevia es una planta de origen tropical que tiene un poder edulcorante más de cien veces superior al del azúcar normal. Tengo algunas plantas y realmente si te comes una hoja se te llena la boca de dulzor. La gran ventaja de la stevia frente al azúcar normal es que endulza sin contener glucosa, por lo que es apta para los diabéticos y la otra gran ventaja es que no es calorífica, con lo cual no contribuye a que aumente nuestro peso.

Había intentado extraer un jugo dulzón de una infusión y con ella elaboré unas cookies de avena que no he colgado en el blog porque estaba todavía en experimentación. Pero en una visita al mayor cultivador de stevia de España, Josep Pàmies, en la localidad leridana de Balaguer, entre otras plantas y productos que adquirimos nos hemos hecho con un edulcorante en polvo realizado a partir de stevia que se vende en frascos de 50 grs, equivalentes a 15 kilos de azúcar normal. El precio, algo más de 7 euros, es similar a si compráramos esa cantidad de kilos de azúcar. Aquellos que deséis saber más de la stevia y de sus no menos desdeñables poderes terapéuticos, podéis consultar la página de Dulce Revolución (Dolça Revolució, en su versión en catalán).

La primera receta confeccionada con este polvo de stevia han sido estas cookies de chocolate, una adaptación de unas galletas propuestas por Nigella Lawson.

Los ingredientes son los siguientes:

  • 125 grs de chocolate negro fundido con 70% de cacao
  • 150 grs de harina
  • 30 grs de cacao en polvo sin azúcar
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • media cucharadita de sal
  • 125 grs de mantequilla
  • media cucharadita (uns 0,40 grs) de stevia que sustituyen a 125 grs de azúcar moreno y blanco)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1 huevo
  • 200 grs de pepitas de chocolate sin azúcar

Fundimos el chocolate negro en el microondas.

Mezclamos en un bol la harina, el cacao en polvo, el bicarbonato y la sal.

Derretimos parcialmente la mantequilla sin que llegue a estar líquida del todo y la mezclamos con el polvo de stevia. Agregamos el chocolate fundido y lo mezclamos.

Integramos a continuación la vainilla, el huevo y mezclamos con las varillas eléctricas. Finalmente integramos los ingredientes secos (harina, cacao, bicarbonato y sal) y las pepitas de chocolate.

Hacemos bolitas con la masa resultante y las extendemos en papel de horno sobre bandejas.

Horneamos a 170º C durante unos 18-20 minutos. Las sacamos del horno y las dejamos reposar durante unos 5 minutos. Posteriormente, las dejamos enfriar sobre una rejilla.