Una estancia de casi diez días en estas últimas vacaciones, de cuyo nombre ya no me acuerdo, que diría Cervantes, en Irlanda, el país verde, el país de las ovejas y de los duendes dan para mucho gastronómicamente hablando. En la sección de turismo gastronómico ya os daré cuenta de algunos lugares remocendables, pero eso será otro día de esta semana. De momento, aquí os dejo un pequeño aperitivo, pequeño en tamaño, aunque no es disfrute para el paladar.

El Knockanore Cheese, es un queso de granja, de color amarillento. Podéis consultar su página web aquí.

La versión que compramos nosotros en Irlanda es la que Garlic & Chives, es decir, con sabor a ajo y cebollino, aunque también comercializan una versión ahumada con robles de bosques locales.

La historia de este queso comenzó en la década de 1980 cuando Eamonn Lonergan decidió crear una empresa de queso, y con el apoyo de sus padres, Ned y Mai, su hermana Beatrice y su marido David, comenzó a investigar en su granja de productos lácteos sobre los quesos artesanos.

Casi dos décadas después, Eamonn, ahora ayudado por su esposa Patricia y sus hijos Aisling, Orla, Lisa, Edward y Joanne, venden el queso a todo el mundo.

El queso Knockanore Farmhouse es elaborado a partir de crema de leche de vaca de la raza Lonergan Pedigree Frisia y además está libre de de conservantes y saborizantes artificiales, aseguran en su web.

La granja está situada en el condado de Waterford, en la antigua parroquia de Knochanore o Cnoc un Oir -la colina de oro, en gaélico- y su queso obtuvo un Medalla de Oro en los Premios Internacionales del Queso celebrado en 2007 en Dublín. Waterford se encuentra al sudeste de Irlanda, en la zona conocida como Costa Azul irlandesa, una zona que es productora de deliciosas fresas.