Nueva propuesta dulce que parece como si anticipara la Navidad. Se trata de un pastel, mejor dicho un bizcocho, de manzana y canela. Como bien dice mi amiga Mariam, la manzana y la canela combinan muy bien. Sin ir más lejos, ahí tenemos el vienés pastel Strudel, en el que la manzana y la canela van de la mano.
Este bizcocho, adaptado del libro 101 bizcochos y pasteles, tiene además la ventaja, como el Strudel o la Tarta Tatin, que se puede comer templado o frío.
Los ingredientes necesarios son los que siguen:
- 250 grs de harina de fuerza
- 1 cucharadita de canela molida
- 1 cucharadita de levadura química tipo Royal
- 100 grs de azúcar moreno
- 100 grs de aceite de oliva o de girasol, como prefiráis
- 2 huevos
- 125 ml de zumo de manzana
- 2 manzanas peladas ralladas
- 20 grs de almendras fileteadas
- azúcar glasé para espolvorear
Precalentamos el horno a 180º C.
Tamizamos la harina junto la canela y la levadura en polvo y la reservamos en un bol grande.
Añadimos el azúcar y hacemos un hueco en el centro y vertimos en el interior el aceite de oliva, los huevos, el zumo de manzana y la manzana rallada. Lo mezclamos bien con unas varillas eléctricas.
Vertimos la mezcla en un molde de unos 23 centímetros de diámetro de silicona. Si utilizamos un molde metálico ponemos en el fondo una hoja de papel de horno. Esparcimos las almendras fileteadas por encima.
Horneamos durante unos 40 minutos o hasta que al pinchar un palillo en el centro éste salga limpio.
En el momento de servir espolvoreamos con azúcar glasé.




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