A pocas semanas de la Navidad, es un buen momento para proponeros que hagáis uno de los dulces típicos en estas fechas de la Bélgica flamenca, los speculoos, si nos atenemos a la denominación en español, speculaas, en su nombre original neerlandés.
Originariamente, era un tipo de galleta que se elaboraba en torno al 6 de diciembre, la fiesta de San Nicolás, en Bélgica, Holanda, en el noroeste de Francia y en las regiones más occidentales de Alemania (Renania y Westfalia) y que además era cortada con la forma del santo en la que se inspiraba, pero con el tiempo han adoptado otras formas.
Sobre el nombre, hay dos especulaciones: su nombre podría venir del latín speculator, que quiere decir observador, supervisor, por otra parte, un calificativo que se asignaba a los obispos; pero también podría tener su origen en la palabra latina species, en consonancia con las especies que se necesitan para su elaboración.
Yo me inclino por la segunda, pues justamente lo que más me ha llamado la atención de esta galleta es que es muy especiada. Para la receta me he inspirado en la incluida por Edd Kimber en el libro The boy who bakes, como ganador del programa de la BBC2 "Great British bake off".
Los ingredientes necesarios para estas galletas son:
- 425 grs de harina normal, y un poco más para espolvorear
- 1/4 cucharadita de sal
- 1/4 cucharadita de levadura química tipo Royal
- 4 cucharaditas de canela en polvo
- 2 cucharaditas de jengibre en polvo
- 1/2 cucharadita de clavo molido
- 1 cucharadita de nuez moscada recién rallada
- 200 grs de azúcar moreno
- 225 grs de mantequilla
- 1 huevo entero y 1 yema de otro
- 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
- azúcar en polvo, para espolvorear
Forrar dos bandejas de horno con papel especial de horno.
En un robot amasador -en este caso utilicé la Kitchen Aid, pero podéis utilizar una panificadora u otro robot, o las propias manos- mezcláis la harina, la levadura, la sal, las especias (canela, jenjibre, clavo molido y nues moscada molida) y el azúcar moreno.
Amasáis durante unos 5 minutos. Añadimos la mantequilla cortada en trozos pequeños y seguimos amasando otros 5 minutos o hasta obtener una textura parecida al pan rallado, tal como se ve en la foto inferior:
Incorporamos el huevo, la yema, la vainilla y continuamos amasando hasta que obtengamos una bola. Ver foto inferior:
Dividimos la masa en dos partes iguales y las envolvemos en papel film y refrigeramos en la nevera durante una hora.
Enharinamos ligeramente la mesa o la superficie de trabajo y con ayuda de un rodillo extendemos la masa hasta que tenga un espesor de unos 4 milímetros, más o menos. Alternativamente podéis hacer esta operación sobre papel de hornear y os resultará más fácil despegarlas. Con un cortador de la forma que prefiráis -yo utilicé un vaso de unos 7 centímetros de diámetro- cortáis las galletas y las colocáis en las bandejas forradas.
Enfriamos las bandejas en la nevera durante otros quince minutos.
Precalentamos el horno a 160-170º C. Antes de hornear, espolvoreamos con azúcar glasé las galletas.
Horneamos durante unos 13-15 minutos.




Escribe un comentario