Hace unas semanas tuve ocasión de asistir en Barcelona al Salón Degusta, una pequeña feria, eminentemente comercial, que demuestra que lo estrictamente comercial no está reñido con el producto de calidad o incluso el producto innovador.

En esta ocasión había varios productos gastronómicos nuevos. Miel de trufa, conservas de erizo de mar, pan de vino y cerveza de arroz eran algunos de los productos sorprendentes que se presentaron a principios de diciembre en la IV edición de este salón de la alimentación orientado al consumidor.

Entre las numerosas cervezas artesanas que se presentaban en Degusta destacaba una cerveza de arroz, elaborada por la empresa familiar de Amposta (Tarragona) Negret SCP, que también produce una gama de arroces bajo la marca 'Lo nostre arròs'. Es una cerveza aderezada con flores, piel de naranja, cilantro, enebro, pimienta rosa y azafrán.
La cercanía de las fechas navideñas también propició que algunos productores presentaran elaboraciones con aromas típicos del fin de año, como las ensaimadas de turrón de la pastelería menorquina Can Pons o las 'muffins' con sabor a turrón de la pastelería artesana Caroli.

Sin embargo, de todas esas novedades yo me quedé con un queso con cerveza, elaborado con fermentos de la cerveza. El aroma de la malta es realmente sutil, pero al tener un trozo de este queso en la boca evoca en el paladar algo de la amargura de la cerveza.

Este tipo de queso, habitual en Alemania o Bélgica, grandes productores cerveceros, es elaborado en España por la quesería Betara, de la población de Perafita, Olost, en la provincia de Barcelona, y en su caso para su elaboración se utiliza cerveza artesanal local Ausesken.